domingo, 28 de septiembre de 2014

Buenos días princesa

Hoy, después de mucho tiempo, volví a amanecer entre tus brazos...
Echaba tantísimo de menos eso de despertar y que a media voz me susurres lo muchísimo que me quieres, y lo guapa que estoy recién levantada aunque yo me vea horrorosa. Dormir entre abrazos, soñar entre tu piel y tus labios, y despertar con el brillo de tus ojos.
Odiar el momento en el que debo apagar la luz porque todas las estrellas se celan del brillo que desprendes simplemente por ser tan tu como eres siempre... En estos momentos en los que no te tengo a mi lado es cuando esta cama tan pequeñita, se me hace inmensa sólo de pensar que hace escasas horas eras tu la que rellenaba cada hueco vacío de ella. Qué bonito es quererte mi vida, no te haces ni la menor idea, gracias por hacer un poco menos feo este mundo en el que vivo y por cierto, buenos días princesa... ♥ 

sábado, 27 de septiembre de 2014

Echarte de menos como tarea pendiente.

Levantarme por las mañanas y girarme, buscando tu cuerpo, queriendo sentirte, sintiendo que te tengo en ese hueco de la cama, ese que sólo llenas tu cuando sonríes mientras me abrazas. Que grande que se me hacen los sueños, los centímetros de esta cama cuando no estás en ese rinconcito durmiendo. Que perfecto sería tenerte en cada amanecer entre risas y sueños, entre roces y besos. No me preguntes el por qué de esta necesidad de tenerte, tampoco me preguntes el por qué de esta adicción a tus labios. 
Que eres mi droga favorita, que soy una drogadicta de tus abrazos, que necesito grandes dosis de ti, que sin ellas me sentiría como un completo espíritu acabado. 
Puedes comprenderme ahora cuando digo que una droga es difícil de abandonar, el problema es que tu eres mi problema favorito, mi droga favorita, y mi sueño favorito. Para que nos entendamos... Eres una droga de la que nunca podré escapar, ni tampoco es que lo vaya a intentar. 

viernes, 26 de septiembre de 2014

Te odio como nunca quise a nadie...


Son tantos sentimientos los que me haces sentir con una simple mirada. Nunca pensé que se podría querer tanto y tan fuerte, me haces subir al cielo en un suspiro y bajar al suelo cuando no te tengo conmigo.
Quererte hasta que duela es mi trabajo favorito.
Déjame verte sonreír, déjame quererte un poquito más, déjame cuidarte, amarte, protegerte, déjame amarte hasta la saciedad.

martes, 9 de septiembre de 2014

Un día cualquiera...

Un día cualquiera, un día igual que el de ayer, y supongo que igual que el de mañana, vas paseando por la calle, sin ganas de escuchar a nadie, andas porque te lleva la inercia, respiras porque si no te ahogas, y abres los ojos para evitar no tropezar. Un día cualquiera, con la misma calor de siempre caminando por los barrios de Sevilla, ese aroma a azahar, y ese mismo río que fluye desde que el mundo existe para mi. Un día más con sus 24 horas, su día y su noche, su luz y su oscuridad. Un día en el que andando por los mismos lugares de siempre, se cruza alguien que me resulta peculiar, alguien que me sonríe como nunca antes lo hizo nadie, alguien que me mira con unos ojos que no miran por no tropezar, un aroma que ni el azahar de mi Sevilla podría alcanzar, unos aires que refrescan el calor de cualquier lugar. Es ahí cuando dejo de andar por inercia, es ahí cuando respiro por las dos, cuando abro los ojos para reflejarme en los tuyos, cuando el único calor que quiero es el de tu cuerpo, cuando el aroma que necesito es el de tu perfume, cuando camino por las calles pero a ser posible contigo de la mano, cuando el día tiene 24 horas y aún me parecen pocas para pasar a tu lado, siendo tu mi día, mis noches, mi luz y lo mejor que por mi vida nunca jamás se había antes cruzado...