Levantarme por las mañanas y girarme, buscando tu cuerpo, queriendo sentirte, sintiendo que te tengo en ese hueco de la cama, ese que sólo llenas tu cuando sonríes mientras me abrazas. Que grande que se me hacen los sueños, los centímetros de esta cama cuando no estás en ese rinconcito durmiendo. Que perfecto sería tenerte en cada amanecer entre risas y sueños, entre roces y besos. No me preguntes el por qué de esta necesidad de tenerte, tampoco me preguntes el por qué de esta adicción a tus labios.
Que eres mi droga favorita, que soy una drogadicta de tus abrazos, que necesito grandes dosis de ti, que sin ellas me sentiría como un completo espíritu acabado.
Puedes comprenderme ahora cuando digo que una droga es difícil de abandonar, el problema es que tu eres mi problema favorito, mi droga favorita, y mi sueño favorito. Para que nos entendamos... Eres una droga de la que nunca podré escapar, ni tampoco es que lo vaya a intentar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario